Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Si, por ejemplo, partimos de lo subjetivo, como hicieron Berkeley, Locke y Kant, en el que esa forma de consideración alcanzó su cima, entonces, y aunque esa vía posee las mayores ventajas debido a la inmediatez real de lo subjetivo, obtendremos una filosofía muy parcial y no del todo justificada; ello, siempre y cuando no la completemos volviendo a tomar lo deducido en ella como punto de partida en cuanto algo dado y así, desde el punto de vista opuesto, deduzcamos lo subjetivo de lo objetivo como antes dedujimos lo objetivo de lo subjetivo. Ese complemento de la filosofía kantiana creo haberlo ofrecido yo en lo principal, dentro del capítulo 22 del segundo volumen de mi obra principal, así como en La voluntad en la naturaleza bajo la rúbrica «Fisiología de las plantas», donde deduzco el intelecto a partir de la naturaleza externa.