Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Asà como el Lalitavistara[437], sencillo y natural en un principio, se hizo más complicado y asombroso en las nuevas redacciones que experimentó en cada uno de los siguientes concilios, otro tanto le ha ocurrido al dogma mismo, cuyas escasas, sencillas y grandiosas tesis se han ido confundiendo, embrollando y complicando con las detalladas explicaciones, las representaciones espaciales y temporales, las personificaciones, las localizaciones empÃricas, etc.; porque asà le gusta a la gran masa, que quiere dar ocupación a la fantasÃa y no se satisface con lo simple y abstracto.
Los dogmas brahmánicos y las distinciones de Brahm y Brahma, Paramat ma yjivatma, Hiranya-garbha, Pradjapati, Purusha, Prakriti, etc. (que se encuentran muy bien sintetizadas en el excelente libro de Obry Du Nirvana Indien, 1856) son en el fondo simples ficciones mitológicas creadas con la idea de representar objetivamente lo que en esencia y absolutamente no tiene más que una existencia subjetiva; precisamente por eso Buda ha renunciado a ellas y no conoce más que el sansara y el nirvana. Pues cuanto más embrollados, confusos y complicados se hacÃan los dogmas, tanto más mitológicos eran. Quien mejor entiende eso es el yogui o saniasi, que con una preparación metódica retrae hacia su interior todos los sentidos y olvida el mundo y a sà mismo: — lo que entonces queda en su conciencia es el ser primigenio. Solo que eso se dice más fácilmente de lo que se hace. —