Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Quizá se pueda caracterizar el espíritu de los antiguos diciendo que siempre y en todas las cosas se esforzaron por permanecer lo más cerca posible de la naturaleza; y, en cambio, el espíritu de la época moderna se caracteriza por el empeño en alejarse lo más posible de ella. Obsérvense la ropa, las costumbres, los utensilios, las viviendas, los vasos, el arte, la religión y las formas de vida de los antiguos y los modernos.
Sin embargo, los griegos estuvieron muy por detrás de nosotros en las artes mecánicas y técnicas, así como en todas las ramas de la ciencia natural; porque esas cosas requieren más tiempo, paciencia, método y experiencia que elevadas potencias espirituales. De ahí que en la mayoría de las obras de ciencia natural de los antiguos podamos aprender poco más que cuáles eran las cosas que ellos desconocían. Quien quiera saber lo increíblemente amplia que es la ignorancia de los antiguos en física y fisiología que lea los Problemata de Aristóteles: son un verdadero specimen ignorantiae veterum[445]. Ciertamente, los Problemas están correctamente concebidos en su mayoría, y en parte de forma sutil: pero la mayor parte de sus soluciones son miserables, ya que no conocen más elementos de explicación que τό θερμόν και ψυχρόν, τό ξηρόν και υγρόν[446].