Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Los griegos eran, igual que los germanos, una tribu —horda— que inmigró de Asia; y ambos, alejados de su patria, se formaron exclusivamente por sus propios medios. ¡Pero en qué se convirtieron los griegos y en qué los germanos! — Compárense, por ejemplo, las mitologÃas de ambos: pues sobre ellas asentaron después los griegos su poesÃa y su filosofÃa; sus primeros educadores fueron los antiguos rapsodas: Orfeo, Museo, Anfión, Lino y al final Homero. A ellos siguieron los siete sabios y finalmente llegaron los filósofos. De modo que los griegos, por asà decirlo, recorrieron las tres clases en su escuela — lo cual no se puede decir de los germanos antes de la Invasión de los Bárbaros.
En los gimnasios[447] no se deberÃa enseñar literatura alemana antigua, Nibelungos y otros poetas de la Edad Media: esas obras son muy curiosas y merecedoras de ser leÃdas, pero no aportan nada a la formación del gusto y roban el tiempo que pertenece a la literatura antigua, realmente clásica. Si vosotros, nobles germanos y patriotas alemanes, ponéis las antiguas rimas alemanas en el lugar de los clásicos griegos y romanos, no educaréis nada más que Bärenhäuter[448]. Pero comparar esos Nibelungos con la litada es una auténtica blasfemia que se les deberÃa ahorrar ante todo a los oÃdos de la juventud. —