Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Su mérito principal, aunque presente solo en van Eyck y sus mejores discÃpulos, se encuentra en la más lograda imitación de la realidad, conseguida a través de una clara mirada en la naturaleza y un celo infatigable en la pintura; luego está también en la viveza de los colores — un mérito exclusivamente suyo. Con esos colores no se ha pintado nunca ni antes ni después de ellos: son encendidos y ponen de manifiesto la máxima energÃa del color. Por eso, después de casi cuatrocientos años vemos esas pinturas como si fueran de ayer. ¡Ojalá Rafael y Correggio hubieran conocido esos colores! Pero quedaron como un secreto de la escuela y por eso se han perdido. Se deberÃan investigar quÃmicamente.