Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Por consiguiente, las ciencias han alcanzado una extensión tan amplia que quien quiera «lograr algo en ellas» solo puede dedicarse a una rama totalmente especializada sin preocuparse de todas las demás. Entonces estará por encima del vulgo en su especialidad, pero en todas las demás pertenecerá a él. Si además se añade, como resulta hoy en dÃa cada vez más frecuente, el abandono de las lenguas antiguas que de nada sirve aprender a medias, y con ello se suprime la formación humanista general, entonces veremos eruditos que fuera de su especialidad son verdaderos imbéciles. — En general un especialista tan exclusivo es análogo al trabajador de una fábrica que durante toda su vida no hace nada más que un determinado tornillo, gancho o mango para una determinada herramienta o máquina, en lo cual, desde luego, adquiere un increÃble virtuosismo. También se puede comparar al especialista con un hombre que vive en su casa pero nunca sale de ella. Dentro de la casa lo conoce todo exactamente, hasta la última escalera, rincón y viga; más o menos como el Quasimodo de VÃctor Hugo conoce la iglesia de Notre Dame: pero fuera de ella todo le resulta ajeno y desconocido. — En cambio, la verdadera formación para el humanismo exige universalidad y vision de conjunto, y por lo tanto un cierto enciclopedismo si se trata de un erudito en sentido superior. Mas el que quiera ser un filósofo en sentido pleno ha de reunir en su cabeza los más remotos extremos del saber humano: ¿pues cómo, si no, habrÃan de reunirse? — Los especialistas no pueden ser nunca espÃritus de primer rango. A estos, en cuanto tales, se les presenta como problema la totalidad de la existencia, y cada uno dará a la humanidad nuevas explicaciones sobre ella de algún modo y manera. Pues solo puede merecer el nombre de genio quien toma por tema de sus producciones la totalidad y la grandeza, lo esencial y universal de las cosas, y no el que durante toda su vida se esfuerza en explicar alguna especial relación de las cosas entre sÃ.