Parerga y paralipomena II

Parerga y paralipomena II

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Pero la verdad de esa cuestión es más profunda: pues se ha de entender en un sentido más propio del que a primera vista parece. En efecto, lo que es a los cuerpos la fuerza de inercia en cuanto son movidos solamente por causas mecánicas, eso mismo es la fuerza de la costumbre a los cuerpos que son movidos por motivos. Las acciones que ejecutamos por simple costumbre se producen en realidad sin un motivo individual, concreto, que actúe en particular para ese caso; de ahí que tampoco pensemos realmente en ellas. Únicamente los primeros ejemplares de cada acción convertida en costumbre han tenido un motivo; este tiene como ulterior efecto secundario la actual costumbre, que basta para que la acción se siga produciendo, del mismo modo que un cuerpo movido por un choque no requiere ninguno más para proseguir su movimiento, sino que se sigue moviendo por toda la eternidad mientras nada lo impida. Lo mismo vale de los animales, ya que su amaestramiento es una costumbre forzada. El caballo sigue tirando con tranquilidad de su carro sin ser acuciado: ese movimiento sigue siendo el efecto del latigazo con el que fue impulsado al principio, efecto que se perpetúa como costumbre de acuerdo con la ley de inercia. — Todo esto es realmente más que una simple metáfora: es ya la identidad de la cosa misma, de la voluntad, en los muy diversos grados de su objetivación conforme a los cuales la misma ley del movimiento adopta formas tan distintas.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker