Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II Algunas de las cosas que se atribuyen a la fuerza de la costumbre se deben más bien a la constancia y la inmutabilidad del carácter originario e innato, debido a las cuales bajo las mismas circunstancias hacemos siempre lo mismo, y, por tanto, la primera vez lo hicimos con igual necesidad que la centésima. — En cambio, la auténtica fuerza de la costumbre se basa en la pereza, que quiere ahorrar al intelecto y a la voluntad el trabajo, la dificultad y también el riesgo de una nueva elección, por lo que nos lleva a hacer hoy aquello que ya hicimos ayer y un centenar de veces, y que sabemos que conduce a su fin.