Parerga y paralipomena II
Parerga y paralipomena II La catedral de Mainz, tan oculta por casas construidas alrededor y junto a ella que desde ninguna parte se la puede ver por completo, es para mí un símbolo de todas las cosas grandes y bellas del mundo, que deberían existir solo en razón de sí mismas; pero pronto abusa de ellas la necesidad procedente de todos lados con el fin de apoyarse y descansar en ellas, así como para ocultarlas y deteriorarlas. Este no es, desde luego, un proceso que sorprenda en este mundo de necesidad y miseria que esclavizan todo y todo lo arrebatan para sí a fin de convertirlo en instrumento suyo; ni siquiera se excluye lo que solamente pudo ser engendrado en su momentánea ausencia: las cosas bellas y las verdades buscadas por sí mismas.