Vidas imaginarias
Vidas imaginarias Incendiario

a ciudad de Éfeso, donde nació Eróstrato, se extendÃa en la desembocadura del Caistro, con sus dos puertos fluviales, hasta los muelles del Panormo, de donde se veÃa, por sobre la mar de profundos colores, la lÃnea brumosa de Samos. Rebosaba de oro y de tejidos, de lanas y de rosas, desde que los magnesios, sus perros de guerra y sus esclavos que lanzaban venablos, habÃan sido vencidos a orillas del Meandro; desde que la magnÃfica Mileto habÃa sido arruinada por los persas. Era una ciudad indolente, donde se festejaba a las cortesanas en el templo de Afrodita Hetaira. Los efesios llevaban túnicas amórginas, transparentes, vestimentas de lino hilado en la rueca, color de violeta, de púrpura y de azafrán, sarapides de color amarillo manzana y blancas y rosadas, paños de Egipto color de jacinto, con los resplandores del fuego y los movedizos matices del mar y calasiris de Persia, de tejido tupido, liviano, con todo su fondo escarlata salpicado con granos de oro con forma de copelas.
