Reprograma tu cerebro
Reprograma tu cerebro Por ejemplo, estar haciendo fila puede sentirse como tiempo perdido. Pero si lo reencuadrás como el momento perfecto para practicar la respiración y la postura, se convierte en una oportunidad de renovación mental y física. Pasear a un perro que se niega a moverse se transforma en ser un “asistente de olfato”: tener éxito en el mundo del perro, en lugar de fracasar en el tuyo.
Los reencuadres no tienen que ser verdaderos, lógicos ni científicos: solo tienen que funcionar. Decir “el alcohol es veneno” no es médicamente preciso, pero para algunos es suficiente para perder por completo el deseo de beber. El cerebro trata la ficción y los hechos de forma similar cuando se trata del impacto emocional y el cambio de conducta. Por eso las historias, los mantras y ciertas frases pueden reprogramar tus pensamientos igual que las experiencias reales.
Los reencuadres son fáciles de aprender, seguros de probar y no requieren fe: solo repetición. Los que se quedan suelen ser exactamente lo que necesitabas. Son como actualizaciones de software mental: pequeñas, rápidas y capaces de cambiarte la vida.
