Ivanhoe
Ivanhoe Fruto de este giro en su carrera es Waverley, publicada en 1814, la primera de una larga serie de obras entre las que se hallan Guy Manering (1815), El anticuario (1816), Rob Roy (1818) y El corazón de Mid-Lothian (1818), entre otras, y que incluye varias novelas de temática escocesa. En 1819 abandona los paisajes de su tierra natal para profundizar en la historia inglesa del siglo XII en Ivanhoe, a la que siguieron títulos como La pastora de Lammermoor o La desposada, Cuentos de fuentes benedictinas y El pirata, y otros de distinto escenario como Quentin Durward de 1823 y El talismán de 1825.
Durante esta época de su carrera alcanzó gran fama y obtuvo el título de baronet, pasando a ser Sir Walter Scott. En esta época organizó la visita del rey Jorge IV a Escocia (1822); Scott había preparado un espectacular boato para representar a Jorge como una reencarnación algo rechoncha de «Gentil príncipe Carlos». Esta visita puso de moda el tartán y los kilts, haciendo de ellos símbolos de la identidad nacional escocesa.