Quintín Durward
Quintín Durward Carlos VI había fundado este célebre cuerpo, los arqueros de la Guardia escocesa, como se llamaban, con mejor motivo del generalmente alegado para establecer junto al trono una guardia de tropas forasteras y mercenarias. Las divisiones, que le habían arrebatado más de la mitad de Francia, junto con la fidelidad inconstante e incierta de la nobleza, que aun reconocía su derecho, hacían poco político e inseguro el confiar su seguridad personal a la custodia de aquélla. La nación escocesa era el enemigo hereditario de los ingleses, antiguos y, al parecer, naturales aliados de Francia. Eran los escoceses pobres, valerosos y fieles; sus filas con seguridad estaban bien servidas con la población superabundante de su propio país, ya que ningún otro en Europa los enviaba más aventureros ni más valientes. Sus altas pretensiones de linaje les daba también mejor título para acercarse a la persona de un monarca que a otras tropas, mientras el número, relativamente restringido, de ellos prevenía la posibilidad de que se rebelasen y se hiciesen amos donde debían actuar de servidores.