Robin Hood
Robin Hood Hacia las diez de la noche, Gilbert, que esperaba con impaciencia el regreso de los viajeros, dejó al padre Eldred en el cuarto de Ritson y bajó junto a Margarita, que hacía las cosas de la casa; quería enterarse de si miss Mariana no se inquietaba por la larga ausencia de su hermano.
—Son las diez, Maggie, las diez, y esa joven no está en la casa.
—Se paseaba con Lance por el camino de enfrente.
—Habrá perdido la casa de vista y se habrá perdido. Tengo que encontrarla.