Memorias de un burro
Memorias de un burro Y he aquí corriendo a los dos hacia la casa, justamente cuando los papás se dirigían al prado para ver lo que hacían los niños.
LUIS.- ¡Papá! ¿Sabes que pasado mañana habrá un asno sabio en la feria?
EL PAPÁ DE LUIS.- No, no lo sabía; pero ¿qué nos importan todos los asnos sabios teniendo a Cadichón?
LUIS.- Eso mismo es lo que decíamos, papá; que Cadichón es más sabio que ellos. Mis hermanas, mis primas y mis primos irán a la feria a ver a ese burro, y nosotros querríamos llevar a Cadichón , para que lo vea y haga otro tanto.
EL PAPÁ DE SANTIAGO.- ¿Cómo? ¿Y vais a poner a Cadichón entre la gente para ver al burro?
SANTIAGO.- Sí, papá; en vez de ir en coche, montaremos en Cadichón, y nos pondremos cerca del corro donde el burro sabio hará sus habilidades.
EL PAPÁ DE SANTIAGO.- Bien me parece; pero dudo de que Cadichón aprenda gran cosa en una lección.
SANTIAGO.- ¿Verdad, Cadichón, que tú sabrás tanto como ese imbécil de burro sabio?
Al dirigirme esta pregunta, Santiago me miraba con aire tan inquieto, que yo me puse a rebuznar para tranquilizarlo.
- ¡Oyes, papá? Cadichón dice que sí –exclamó Santiago con aire de triunfo.