Memorias de un burro
Memorias de un burro Santiago y Luis callaban, después de haberse dicho algunas cosas al oído.
Cuando los niños se fueron, y después de asegurase de que nadie los veía ni oía, se pusieron a bailar en trono mío y a cantar:
Cadichón, Cadichón,
a la feria vendrás,
burro sabio verás,
y tú le imitarás.
Todos te aplaudirán,
todos te alabarán,
y tú serás, pon, pon,
el sabio Cadichón.
- ¡Qué bonito es esto que cantamos! –dijo Santiago.
LUIS.- ¡Ya lo creo! Como que son versos. ¿Hago otro? Fíjate: Y te puedo hacer ciento,
porque tengo talento.
SANTIAGO.- ¿Crees que nos dejarán llevar a Cadichón a la feria?
LUIS.- Sí, sobre todo cuando les digamos en secreto para qué queremos que Cadichón vea el burro sabio.
ANTIAGO.- Vamos a pedir el permiso.
52
53