Memorias de un burro
Memorias de un burro CAROLINA.- Ernesto, ve a buscar provisiones; hay que dar de comer a este pobrecito; ya nos explicará después por qué está aquÃ.
Ernesto corrió al cesto de las provisiones, mientras Carolina procuraba consolar al chiquitÃn.
Ernesto reapareció con toda la banda, atraÃda por la curiosidad.
Le dieron al niño un trozo de pollo frÃo y sopa en vino. A medida que comÃa, sus lágrimas se secaban y ponÃa carita risueña.
Carolina le preguntó cómo es que estaba tendido sobre aquella tumba.
EL NIÑO.- Han metido a abuela aquÃ. Quiero esperarla…
CAROLINA.- ¿Y tu papá?
EL NIÑO.- Yo no sé.
CAROLINA.- ¿Y tu mamá?
EL NIÑO.- Yo no sé. Los hombres negros se la llevaron, como a la abuela.
CAROLINA.- Pero… ¿quién te cuida?
EL NIÑO.- El ama.
CAROLINA.- ¿Y dónde está tu ama?
EL NIÑO.- Por ahÃ…
CAROLINA.- ¿Y qué hace?
EL NIÑO.- Come hierba.
CAROLINA.- ¿Hierba?
Todos los niños se miraron con sorpresa.