Memorias de un burro

Memorias de un burro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Cuando la vieron, dieron un grito de alegría y se lanzaron hacia ella, que les contó con cuanto valor la había yo salvado.

En lugar de acariciarme, la madre me miró con ojos indiferentes, y el padre ni me miró siquiera.

-Por culpa suya has estado a punto de perecer –dijo la mamá-. Si no hubieras hecho la locura de ir a abrirle la cuadra, tu padre y yo no habríamos pasado esta noche de desolación.

-Pero es él quien… -iba a explicar Paulina.

-Cállate –dijo su madre-; no me hables más de ese animal que aborrezco, y que por poco te cuesta la vida.

Paulina me miró con pena y se calló.

Ya no volví a verla. El espanto del incendio, la noche pasada sin acostarse y el frío de la bodega aumentaron su dolencia.

La llevaron a la cama, de donde ya no se levantó. Murió al cabo de un mes, sin importarle la vida ni temer la muerte. A veces, me nombraba en el delirio de la fiebre.

Nadie se ocupaba de mí. Cuando vi salir de la casa el ataúd que llevaba el cuerpo de mi pobre amita, sentí un dolor agudo y dejé aquella tierra a la que nunca más he vuelto.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker