Memorias de un burro

Memorias de un burro

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Rehúse, pues, el pan que me ofrecía el buen Santiago y le lamí la mano.

SANTIAGO.- ¡Chacha! ¡Me besa la mano y no quiere el pan! ¡Querido Cadichón, cuánto te quiero!

24

25

LA CHACHA.- Mejor para ti si te crees que tienes un burro modelo. Pero te prevengo que todos son tercos y malos y yo no los quiero ni pizca.

SANTIAGO.- ¡Oh chacha! Mira qué bueno es Cadichón para mí…

LA CHACHA.- No durará mucho.

Yo le lancé una mirada furiosa, que ella cortó porque dijo:

-¡Qué aire de malo tiene! ¡Me mira como si quisiera devorarme!

-¡Y a mí me mira como si quisiera besarme! –dijo Santiago.

Los dos tenían razón; yo me proponía ser bueno para él, Juana y todas las personas que fueran buenas para mí; y malo para los que me maltratasen o me insultasen, como lo había hecho la niñera. Este mal pensamiento de venganza fue mi perdición.

Andando, andando, llegamos al castillo de la abuelita de Santiago y de Juana.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker