Cuestiones naturales
Cuestiones naturales XIII. ¿Para qué, dirás, persistes penosamente en estas frÃvolas investigaciones que nunca harán al hombre más instruido ni mejor? Dices cómo se forma la nieve; mucho más útil serÃa que nos dijeses por qué no debe comprarse la nieve. —Me mandas litigar con el lujo: litigio diario y sin resultado. Litiguemos, pues, y si el lujo ha de vencer, al menos que no sea sin combate ni resistencia por parte nuestra. Pero ¿cómo? ¿acaso crees que la observación de la naturaleza no lleva al objeto que me propones? Cuando investigamos cómo se forma la nieve, cuando decimos que tiene la misma naturaleza que la escarcha y que contiene más aire que agua, ¿no crees que censuramos a aquellos que se avergonzarÃan de comprar agua y compran menos que agua? Investiguemos nosotros más bien cómo se forma la nieve que la manera de conservarla, porque no contentos con trasegar en ánforas vinos centenarios y clasificarlos según su sabor y antigüedad, hemos encontrado medio de condensar la nieve para hacerla resistir el estÃo y defenderla en nuestras heleras de los ardores de la estación. ¿Qué hemos ganado con esta industria?