Cuestiones naturales
Cuestiones naturales XVIII. Entre las otras obras de la Providencia, esta merece mucha admiración, porque no por una causa sola dispuso los vientos en todas las regiones, sino que atendió en primer lugar a que el aire no se aglomerase, dándole con esta movilidad constante la propiedad vital indispensable a los que respiran. Hízolo así también para mandar a la tierra las aguas del cielo, y prevenir a la vez su excesiva abundancia: porque en tanto amontonan las nubes, en tanto las dispersan, a fin de repartir las lluvias en todo el orbe.