Cuestiones naturales
Cuestiones naturales Pues bien, en esto mismo encuentro motivo de tranquilidad, y motivo muy poderoso; porque en último caso, cuando un mal es inevitable, temerle es locura. La razón cura los terrores del prudente; los demás deben a la desesperación su mayor seguridad. Considera que se ha dicho para el género humano lo que se dijo a aquellos que, cogidos de pronto entre el incendio y el enemigo, quedaron estupefactos:
Una salus victis, nullam sperare salutem (