Cuestiones naturales
Cuestiones naturales Tiro fue tristemente célebre por sus hundimientos. El Asia perdió a la vez doce ciudades.
Este misterioso azote que recorre el universo, cayó el año último sobre la Acaya y la Macedonia, como ahora sobre la Campania. La destrucción va dando vuelta, y lo que olvida durante algún tiempo, sabe encontrarlo después. Aquí son raros sus ataques, allá son frecuentes; pero nada deja inmune y sin daño. No solamente los hombres, que nacemos débiles y caducos, sino que también las ciudades le obedecen, las comarcas, las orillas de los mares y los mares mismos. ¡Y nos prometemos de la fortuna bienes duraderos! ¡Y la felicidad, que es de todas las cosas humanas la que desaparece más pronto, la deseamos inmóvil y estable! Nos lisonjeamos de que al fin será permanente para nosotros, sin considerar que ni siquiera es sólido el suelo que pisamos. Porque el de la Campania, el de Tiro, el de Acaya, no es solamente el que carece de cohesión, pudiendo desunirlo muchas causas: todo es igual; el conjunto subsiste, las partes se derrumban.
II. ¿Qué hago? Había prometido tranquilizar, y señalo por todas partes motivos de temor. Niego que exista quietud eterna, y aseguro que todo puede perecer y dar la muerte.