De la brevedad de la vida
De la brevedad de la vida Refúgiate en estos asuntos más sosegados, más seguros, más importantes. 19¿Piensas tú que cuidarte de que el trigo se traspase a los graneros sin merma por engaño o negligencia de los transportistas, de que no se estropee y fermente por la humedad que haya cogido, de que responda a la medida y el peso, es comparable a participar en estos asuntos sagrados y sublimes, dispuesto a saber cuál materia es la del dios, cuál su voluntad, cuál su esencia, cuál su forma, qué destino aguarda a tu espíritu, dónde nos pone la naturaleza cuando nos liberamos de nuestros cuerpos, qué es lo que retiene en el medio las cosas de este mundo más pesadas, sostiene por encima las ligeras, lleva el fuego a lo más alto, pone en movimiento los astros en su turno correspondiente, en fin, lo demás lleno de maravillas infinitas? ¿Quieres tú, 2desentendiéndote de la tierra, mirar con la mente hacia eso? Ahora, mientras está caliente tu sangre, en la plenitud de tus fuerzas, has de encaminarte a cosas mejores. Te aguardan en este género de vida muchos buenos conocimientos, el apego y la práctica de las virtudes, el olvido de las pasiones, la ciencia de vivir y de morir, el profundo sosiego de las cosas.