De la brevedad de la vida
De la brevedad de la vida [34] Séneca la emprende ahora con los homosexuales, pero sólo en cuanto que malgastan su tiempo mirando a los atletas jóvenes y cuidando exageradamente su aspecto y el de sus esclavos de placer (los exoleti, con frecuencia eunucos, cf. Sobre la providencia, 3, 13; Sobre la ira, I, 21, 3), a los que agrupan, además, por edades y razas (por no mezclar, sobre todo, tipos distintos de cabellos, cf. EpÃst., 92, 24). No critica aquà las prácticas pederásticas (aunque insinúa su opinión: «desdichados muchachitos» dice más abajo) ni la homosexualidad en sà misma, como hace en otras ocasiones (cf. E. Conde Guerri, La sociedad romana en Séneca, Murcia, 1979, págs. 316-333). <<
[35] Para aliviar la tarea o las preocupaciones musitando una canción, como dice con palabras muy parecidas a las de Séneca el astrólogo Manilio, AstrologÃa, V, 335-336; sobre la costumbre de chasquear los dedos para medir el ritmo de versos y canciones, cf. Quintiliano, op. cit.,IX, 4, 51. <<
[36] Cf. Sobre la vida feliz, nota 315. <<
[37] La ironÃa es evidente: los ánimos, piezas teatrales al principio llenos de comicidad crÃtica, habÃan degenerado en farsas esperpénticas y obscenas; pero a pesar de su crudo y exagerado realismo, dice Séneca, se han descuidado y no están a la altura de la realidad del dÃa. <<