De la brevedad de la vida
De la brevedad de la vida [38] Cf. Sobre la tranquilidad del espíritu, nota 442. <<
[39] Estaba ciertamente extendida la obsesión por conocer minucias intrascendentes hasta extremos ridículos, sobre todo pormenores perdidos en los mitos o en los comentaristas (cf. Suetonio, Tiberio, 70, 3; Juvenal, op. cit., 7, 229-236; Aulo Gelio, op.cit., XIV, 6), aunque los romanos, siempre más realistas y prácticos, al menos se afanaban, como se va a ver, mucho también por la historia en sus detalles microscópicos. <<
[40] Sobre las dos epopeyas a Séneca le parecían tan banales como la cuestión de los remeros de Ulises, otras que modernamente consideran fundamentales los especialistas, a saber, la cronología y el problema de la autoría, tan esencial que constituye la cuestión homérica por excelencia. <<
[41] En el año 260 a. C., frente a las costas de Sicilia y contra los cartagineses Duilio logró la primera victoria de la flota romana gracias a convertir la batalla naval en una prácticamente terrestre mediante unos artilugios llamados «cuervos» que inmovilizaban las naves enemigas (cf. Consolación a Polibio, I, 22-23). <<