De la brevedad de la vida
De la brevedad de la vida [60] En esta breve biografía de Publio Cornelio Escipión Africano (cf. Sobre la ira, I, nota 104) alude Séneca al hecho de que inició su cursus honorum antes de la edad requerida, fue nombrado procónsul en contra de las normas y, finalmente, cónsul el año 205 a. C., a los treinta de edad. Su consulado se prorrogó hasta la batalla de Zama (año 202), pero rehusó ser nombrado cónsul vitalicio y otros honores que se le proponían, tan extraordinarios como poner su busto en el interior del templo de Júpiter (cf. Tito Livio, op. cit., XXXVII, 12, 12-13). Su hermano Lucio Cornelio Escipión fue cónsul en 190 y se ganó el cognomen de Asiático por su campaña en Asia; pero fue en realidad el Africano, que lo había acompañado como legado, el artífice de la demoledora victoria sobre Antíoco III el Grande en Magnesia (año 189). Ya de vuelta a Roma, los dos Escipiones fueron acusados por sus enemigos de apropiación indebida: Lucio, pese a la resuelta oposición de su hermano, fue condenado (cf. Tito Livio, op. cit., XXXVIII, 54-56; también Consolación a Polibio, 14, 4); Publio, despechado, se retiró a sus posesiones de Liternum, en la Campania, y no regresó más a Roma, donde ni siquiera quiso ser enterrado (cf. Valerio Máximo, op. cit., V, 3, 2). <<