Azabache
Azabache —Asà es, muchacho, pero no tendrÃa muy buena opinión de ti si fueras capaz de abandonar tu hogar por primera vez sin lamentarlo. AnÃmate; allá te harás de amigos, y si cumples como sé que lo harás, tu madre se sentirá orgullosa de ti por haber llegado a ocupar una posición tan buena.
Asà animó John a James, pero todos lamentábamos perderlo. En cuanto a Patas Alegres, lo lloró durante varios dÃas, y casi perdió el apetito. Por eso John lo llevó junto conmigo a ejercitarse varias mañanas, hasta que, trotando y galopando, el pequeño Patas Alegres recobró su alegrÃa.
El padre de Joe solÃa ir a ayudar, ya que conocÃa el oficio; Joe se esforzaba mucho por aprender, y John se sintió muy alentado.