Azabache
Azabache LA SEPARACIÓN
Ya hacÃa tres años que vivÃa en aquel feliz paraje, pero se avecinaban tristes cambios para nosotros. De vez en cuando oÃamos decir que el ama estaba enferma. El médico visitaba la casa con frecuencia, y el amo se mostraba serio y ansioso. Poco después nos enteramos de que la señora debÃa partir inmediatamente a un paÃs cálido, durante dos o tres años. Semejante noticia nos sonó a todos como un fúnebre tañido de campana. Todos estábamos apenados, pues el amo comenzó enseguida a tomar medidas para desprenderse de sus propiedades y abandonar Inglaterra. En el establo hablamos de ello con frecuencia: en verdad, no hablábamos de otra cosa.
John cumplÃa sus tareas en medio de un triste silencio, en tanto que Joe ya no silbaba. Menudearon las idas y venidas; BravÃa y yo tuvimos mucho que hacer.
