Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra TODOS
¡Aquà música!
Entra MARDIÓN el eunuco.
CLEOPATRA
Déjalo, vamos al billar[25]. Ven, Carmia.
CARMIA
Me duele el brazo. Mejor juega con Mardión.
CLEOPATRA
Jugar una mujer con un eunuco es como
jugar con otra.— Ven, ¿quieres jugar conmigo?
MARDIÓN
Señora, haré lo que pueda.
CLEOPATRA
Si hay buena voluntad, el actor
puede excusar sus carencias. No tengo gana.
¡Mi caña de pescar! Vamos al rÃo. AllÃ,
con música a lo lejos, engañaré a peces
de aletas cobrizas. Mi anzuelo enganchará
sus fauces viscosas y, al sacarlos,
pensaré que cada uno es un Antonio
y diré: «¡Ajá, te he pescado!»
CARMIA
Fue graciosa aquella apuesta de pescar,
cuando tu buceador le colgó aquel pez seco
y él lo sacó entusiasmado.
CLEOPATRA
¿Aquella vez? ¡Qué tiempos!