Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra CLEOPATRA
Bien lo he pagado. Sacadme de aquÃ;
me desmayo. ¡Eira, Carmia! No importa.
Buen Alexas, busca a ése; que te hable
de la presencia de Octavia, de su edad,
su carácter. Y que no olvide el color
de su pelo. ¡Infórmame rápido!
[Sale ALEXAS.]
¡Quédese para siempre! ¡Que no se quede, Carmia!
Si por un lado lo pintan de Gorgona,
por otro es Marte[26].— ¡Que Alexas
me diga cómo es de alta! — Tenme lástima,
Carmia, mas no me hables. Llévame a mi cuarto.
Salen.
Clarines. Entran POMPEYO y MENAS por una puerta, con tambores y trompetas; por otra, CÉSAR, LÉPIDO, ENOBARBO, MECENAS, AGRIPA y soldados marchando.
POMPEYO
Tengo vuestros rehenes; vosotros, los mÃos.
Parlamentemos antes de luchar.
CÉSAR
Empezar dialogando es conveniente, y por eso
te enviamos las propuestas por escrito.
Si las has considerado, dinos si harán
que envaines la espada enemiga y devuelvas
