Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra Entra VENTIDIO triunfante [con SILIO y otros romanos, oficiales y soldados], precedidos del cadáver de PACORO.
VENTIDIO
Ya, Partia flechera[32], estás herida, y ahora
la suerte favorable me hace vengador
de la muerte de Craso. Llevad el cadáver
del hijo del rey ante la tropa. Orodes,
tu hijo Pacoro paga asà por Marco Craso[33].
SILIO
Noble Ventidio, mientras tu acero
aún humea con sangre parta, persigue
a los que huyen. Cruza rápido la Media,
Mesopotamia, y llega a los refugios
de los derrotados. Asà tu superior,
el gran Antonio, te pondrá sobre un carro triunfal
y tu frente ceñirá el laurel.
VENTIDIO
¡Ah, Silio, Silio! Ya he hecho bastante.
Un subordinado, toma nota,
puede excederse. Aprende esto, Silio:
mejor no hacer nada que, haciendo, alcanzar
demasiado renombre en ausencia del que manda.
César y Antonio siempre han conquistado
más por sus oficiales que por sÃ. Sosio,
su lugarteniente, de mi rango en Siria,
