Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra Entra AGRIPA por una puerta y ENOBARBO por la otra.
AGRIPA
¿Se han despedido los hermanos?
ENOBARBO
Han despachado con Pompeyo; él partió.
Los tres están sellando. Octavia llora
por tener que irse de Roma. César está triste
y, según Menas, desde el festín de Pompeyo
Lépido padece de clorosis[34].
AGRIPA
¡Noble Lépido!
ENOBARBO
Muy fino[35]. ¡Y cómo quiere a César!
AGRIPA
Sí, pero, ¡cómo adora a Marco Antonio!
ENOBARBO
¿César? ¡El Júpiter de los hombres!
AGRIPA
¿Y Antonio? ¡El dios de Júpiter!
ENOBARBO
¿Hablabas de César? ¡Oh, el incomparable!
AGRIPA
¡Ah, Antonio! ¡El fénix de Arabia![36]
ENOBARBO
Para elogiar a César, di «César»; nada más.
AGRIPA
