Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra Entran CLEOPATRA y ENOBARBO.
CLEOPATRA
Ya me las pagarás, no tengas duda.
ENOBARBO
Pero, ¿por qué, por qué?
CLEOPATRA
Te has opuesto a que yo vaya a esa guerra
y dices que no es propio.
ENOBARBO
¿Lo es, lo es?
CLEOPATRA
¿No la han declarado contra mí?
¿Por qué no he de estar allí en persona?
ENOBARBO
Podría responderte que si fuéramos
con caballos y yeguas, sobrarían
los caballos: soldados y caballos
montarían a las yeguas.
CLEOPATRA
¿Qué estás diciendo?
ENOBARBO
Tu presencia será un estorbo para Antonio;
de su ánimo, tiempo, pensamiento
quitarás lo que precisa. Ya le han
acusado de liviano, y dicen en Roma
que son Plotino, un eunuco[41] y tus damas
quienes llevan esta guerra.
