Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra para yo mismo matarme.
Entra MARDIÓN.
¡Ah, tu vil señora!
¡Me ha dejado sin espada!
MARDIÓN
No, Antonio, ella te amaba y siempre unió
su suerte con la tuya.
ANTONIO
¡Eunuco insolente, fuera! ¡Calla!
Me ha traicionado y va a morir.
MARDIÓN
La deuda de la muerte se paga una vez
y ella la ha saldado. Lo que tú querÃas
lo han hecho por ti. Lo último que dijo
fue «¡Antonio! ¡NobilÃsimo Antonio!»
Y entonces un gemido desgarró
el nombre de Antonio; quedó partido
entre corazón y labios. Dejó el mundo,
y en ella tu nombre sepultado.
ANTONIO
¿Ha muerto, dices?
MARDIÓN
Ha muerto.
ANTONIO
Eros, quÃtame la coraza. La tarea del dÃa
ha terminado, y tenemos que dormir.—
Con salir vivo ya estás bien pagado. ¡Vete!