Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra desea conocer tus intenciones
para, ya preparada, acomodarse
a lo que ahora se le imponga.
CÉSAR
Dile que tenga ánimo;
que pronto ha de saber por uno de los míos
lo honorables y benévolas que son
mis decisiones. Pues César no podría
comportarse con dureza.
EGIPCIO
¡Los dioses te guarden!
Sale.
CÉSAR
Ven, Proculeyo. Ve a decirle
que no pienso deshonrarla. Confórtala
según requiera el carácter de su angustia,
no sea que en su grandeza ahora me burle
con un golpe mortal: llevarla viva a Roma
hará inmortal mi triunfo. Corre,
y a toda prisa tráeme su respuesta
y cuéntame cómo la ves.
PROCULEYO
Sí, César.
CÉSAR
Galo, acompáñale.
Salen PROCULEYO [y GALO].
¿Dónde está Dolabela, para ir con Proculeyo?