Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra cosa alguna. Di la verdad, Seleuco.
SELEUCO
Señora, antes coserme la boca
que responder de lo que es falso.
CLEOPATRA
¿Qué me he guardado yo?
SELEUCO
Lo bastante para comprar lo que declaras.
CÉSAR
No te sonrojes, Cleopatra. Yo apruebo
la cordura de tu acción.
CLEOPATRA
¡Ya ves, César! ¡Ah, mira
cómo sirven al poder! Los míos serán tuyos
e, invirtiendo nuestra suerte, los tuyos serían míos.
La ingratitud de este Seleuco me pone
hecha una furia. ¡Ah, ruin y menos de fiar
que amor en venta! ¿Qué, me huyes?
¡Seguro que has de huirme! Mas, aunque tengan alas,
yo te apresaré los ojos. ¡Vil, desalmado!
¡Perro! ¡Ruin de ruines!
CÉSAR
Reina, déjame que te suplique.
CLEOPATRA
¡Ah, César, qué vergüenza tan hiriente!