Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra empléalo como gustes y cree esto:
César no es un mercader que regatee
contigo precio alguno. Así que, ten ánimo.
Tus ideas no sean prisiones. No, querida reina,
pues me propongo disponer lo tuyo
según tus consejos. Come y duerme.
El desvelo y compasión que en mí despiertas
me hace ser tu amigo. Y ahora, adiós.
CLEOPATRA
¡Señor y amo!
CÉSAR
Nada de eso. Adiós.
Clarines. Salen CÉSAR y su séquito.
CLEOPATRA
Ya veis, palabras y palabras para que yo
no haga lo que es noble. Carmia, escucha.
[Le habla al oído.]
EIRA
Termina, Majestad. El claro día se apaga
y vamos a las sombras.
CLEOPATRA
Vuelve pronto. Ya lo he dicho
y está preparado. Hazlo aprisa.
CARMIA
Sí, señora.
Entra DOLABELA.
DOLABELA