Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra [33] El rico Marco Craso, triunviro con Julio César y Pompeyo, emprendió una campaña militar contra los partos en la que fue traicioneramente asesinado. Ya muerto, el rey Orodes le vertió en la boca oro fundido, como castigo al que en vida codiciaba tanto oro (un castigo con el que Cleopatra amenaza al mensajero en II.v). <<
[34] Anemia propia de las muchachas, que se manifiesta, entre otras cosas, en una palidez verdosa y que se atribuía especialmente a las enamoradas. Lépido tendría esa palidez después de la borrachera de la fiesta, pero, en el contexto de los versos, Enobarbo adjudica jocosamente los síntomas de Lépido a su amor por Octavio y Antonio. <<
[35] En latín lepidus significaba fino, gracioso, elegante. <<
[36] Es decir, único en su especie. Los antiguos creían que del ave fénix sólo había un ejemplar que, después de morir, renacía de sus cenizas. <<
[37] Porque una frente baja se consideraba poco atractiva y denotaba estupidez (recuérdese nuestro modismo «no tener dos dedos de frente»). <<
[38] Las patadas de Antonio a los juncos de su jardín las daría aquí el actor a los juncos que se esparcían en el suelo del teatro a modo de alfombra. <<