Antonio y Cleopatra
Antonio y Cleopatra Como la época del año que media
entre el calor y el frío: ni serio ni alegre.
CLEOPATRA
¡Qué temple tan ponderado! Fíjate,
fíjate, querida Carmia, es él. ¡Fíjate!
No estaba serio, pues quería estar radiante
entre los que le imitaban; ni alegre,
pues les diría que el pensamiento
estaba en Egipto con su dicha: entre uno y otro.
¡Ah, mezcla divina! Y aunque estés serio o alegre,
te sienta como a nadie la violencia
del extremo. ¿Viste a mis mensajeros?
ALEXAS
A veinte distintos, señora.
¿Por qué los envías tan seguidos?
CLEOPATRA
Quien nazca el día en que yo olvide
mandar mensaje a Antonio, morirá en la miseria.
¡Papel y tinta, Carmia! — ¡Bienvenido,
Alexas! — Carmia, ¿amé yo tanto a César?
CARMIA
¡Ah, el regio César!
CLEOPATRA
¡Así se te atragante la alabanza!
Di «el regio Antonio».
CARMIA