Como gustéis
Como gustéis No son esas cejas oscuras, ese negro
pelo de seda, esos ojos de azabache[41],
ni ese rostro de nata lo que va
a subyugarme para que os adore.—
Y vos, estúpido pastor, ¿por qué la seguÃs
como el ábrego, resoplando viento y lluvia?
¡Si sois mil veces mejor parecido
que ella! Son los tontos como vos
los que llenan el mundo de hijos feos.
No es su espejo, sino vos, quien la halaga,
y en vos se ve más atrayente
de lo que puedan hacerla sus facciones.—
Vos, mujer, conoceos. Poneos de rodillas
y, ayunando, dad gracias a Dios por este hombre.
Como amigo voy a decÃroslo al oÃdo:
en cuanto podáis, vendeos, que no sois
para todos los mercados. Pedidle perdón,
queredle y aceptad lo que ofrece.
Lo más feo de un feo es despreciar.—
Y vos, pastor, lleváosla. Quedad con Dios.
FEBE
Gentil muchacho, reñidme un año seguido.
Prefiero que me riñáis a que él me corteje.
ROSALINA