El Mercader de Venecia

El Mercader de Venecia

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

dormir estando en vela y pillar la ictericia

de puro mal humor? Atiéndeme, Antonio,

que te aprecio, y es mi afecto el que te habla:

hay hombres cuya cara se espesa

y recubre como el agua estancada,

y que guardan un silencio incorregible

con el fin de revestirse de una fama

de prudencia, gravedad y hondo pensamiento,

cual si fueran a decir: «Soy Don Oráculo,

y no se oiga una mosca cuando hable».

Querido Antonio, sé que a algunos de ellos

los reputan de sabios porque callan,

y seguro que si hablaran, se atraerían

los insultos de sus semejantes, que por ello

irían al fuego eterno. Seguiré en otra ocasión.

No quieras pescar el pececillo de la fama

con un cebo melancólico.— Vamos, Lorenzo.—

Queda con Dios. Después de cenar

acabaré el sermón.

LORENZO

Os veremos a la hora de la cena.—

Yo debo de ser uno de esos sabios mudos,

que Graciano no me deja hablar.

GRACIANO

Pues como sigas conmigo otros dos años

no conocerás el sonido de tu voz.

ANTONIO


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker