El Sueño de una noche de verano
El Sueño de una noche de verano el reyezuelo volador…
TITANIA.—(Despertando). ¿Qué ángel me despierta en mi lecho de flores?
BOTTOM.—(Canta).
… la alondra, el pardillo, el pinzón,
el cuco gris, de simples cantos,
que, entre los hombres, oyen tantos
sin arriesgar contestación…
TITANIA.—Ruégote, gentil mortal, que cantes de nuevo. Tu melodÃa ha cautivado mi oÃdo, asà como tu forma ha encantado mi vista. Y la fuerza de tu fascinación me mueve a la primera mirada a decirte, a jurarte que te amo.
BOTTOM.—Paréceme, señora, que tenéis para ello muy poca razón, aunque, a decir verdad, la razón y el amor se avienen bastante mal en estos tiempos, y es lástima que algunos buenos vecinos no los reconcilien.
TITANIA.—Eres tan sensato como hermoso.
BOTTOM.—Ni lo uno ni lo otro, señora; pero si tuviera suficiente seso para salir de este bosque, no faltarÃa el suficiente para aprovecharme de ello.