El Sueño de una noche de verano
El Sueño de una noche de verano PUCK.—Yo os seguiré. Yo os haré dar vueltas por todos lados a través de matorrales y malezas, de helechos y de espinos; a veces seré un caballo, otras un sabueso, un cerdo, un oso sin cabeza, y algunas veces un fuego fatuo. Y me sentiréis, alternativamente, relinchar y ladrar, y gruñir y quemar como caballo, perro, cerdo, oso o llama.
(Sale PUCK).
BOTTOM.—¿Por qué huyen? Esto no es más que una bellaquerÃa de ellos para asustarme.
(Vuelve a entrar SNOWT).
SNOWT.—¡Oh Bottom! ¡Qué mudanza! ¿Qué veo en ti?
BOTTOM.—¿Qué ves? Una cabeza de asno…; la tuya; ¿no es esto?
(Vuelve a entrar QUINCIO).
QUINCIO.—¡Dios te ampare, Bottom! ¡Dios te ampare! Estás transformado.
(Sale QUINCIO).
BOTTOM.—Ya entiendo su artimaña. QuerrÃan convertirme en un borrico y asustarme si pudieran. Pero, hagan lo que hicieren, no he de moverme de aquÃ. Me pasearé de arriba abajo y cantaré para que me oigan y sepan que no tengo miedo. (Canta).
El mirlo de negro color
con pico anaranjado oscuro,
el tordo, con su acento puro,