El Sueño de una noche de verano
El Sueño de una noche de verano FLAUTO.—«Brillantísimo Píramo, de tinte blanco como el lirio, y del color de la rosa carmesí en el rosal triunfal; tan retozonamente juvenil y sin embargo tan adorable; tan digno de confianza como el más infatigable caballo. Iré a encontrarme contigo, Píramo, en la tumba de Nim».
QUINCIO.—¡«Tumba de Nino», hombre! Pero eso no debéis decirlo todavía. Eso es lo que respondéis a Píramo. ¡Vos lo decís todo de una vez! Píramo entra; entonces volvéis a hablar. La última frase anterior es «infatigable caballo».
(Vuelven a entrar PUCK, y BOTTOM con cabeza de asno).
FLAUTO.—«… tan digno de confianza como el más infatigable caballo».
BOTTOM.—«Si yo fuera hermoso, Tisbe, sólo sería tuyo».
QUINCIO.—¡Oh! ¡Qué cosa tan monstruosa! ¡Tan extraña! Estamos hechizados. ¡Por Dios, maestros, huid! ¡Maestros, socorro!
(Salen corriendo todos menos BOTTOM).