Enrique IV Partes I y II
Enrique IV Partes I y II JUSTICIA
Mas, ya que todo anda bien, que siga así: a lobo dormido no se le despierta.
FALSTAFF
Despertar a un lobo es tan malo como oler a gato encerrado.
JUSTICIA
¡Vaya! Sois como un cirio, con la mayor parte ya quemada.
FALSTAFF
Un cirio gigante, señor, todo sebo; el tener yo tanta grasa lo confirma.
JUSTICIA
Cada pelo blanco de vuestra barba debería ser un signo de cordura.
FALSTAFF
Un signo de gordura, de gordura.
JUSTICIA
Seguís de un lado a otro al joven príncipe, igual que su ángel malo.
FALSTAFF