Enrique IV Partes I y II
Enrique IV Partes I y II Sí, gracias a vuestro fino ingenio. Mas procurad cuantos besáis en casa a doña Paz que nuestros ejércitos no choquen en día caluroso, pues, por Dios, que sólo llevo dos camisas y no pienso sudar extraordinariamente. Si fuera un día de calor y yo blandiera otra cosa que una botella, ojalá no volviera a escupir blanco. No asoma cabeza una acción peligrosa sin que me arrojen en medio. En fin, no puedo vivir por siempre, apero siempre fue propio de nuestra nación inglesa que si ha tenido algo bueno, lo ha vulgarizado. Si habéis de llamarme viejo, debéis darme descanso. Ojalá mi nombre no fuese tan terrible para el enemigo. Prefiero morir comido por la herrumbre que agotado por el movimiento perpetuo.
JUSTICIA
Bien, sed honrado, sed honrado, y que Dios bendiga vuestra expedición.
FALSTAFF
¿Me presta Vuestra Señoría mil libras para equiparme?
JUSTICIA
Ni un penique, ni un penique. No tenéis paciencia para sufrir penalidades. Adiós. Encomendadme a mi primo Westmoreland.
[Sale con su CRIADO.]
FALSTAFF