Enrique IV Partes I y II
Enrique IV Partes I y II Si lo hago, que me machaquen con un mazo. No se puede separar la vejez de la avaricia como tampoco la juventud de la lujuria. Mas la gota atormenta a la una y la sífilis aflige a la otra, y así estas dos maldiciones se adelantan a las mías. ¡Niño!
PAJE
¿Señor?
FALSTAFF
¿Cuánto dinero hay en mi bolsa?
PAJE
Dos chelines y dos peniques.
FALSTAFF
No hallo remedio para esta desnutrición de la bolsa: el tomar prestado no hace más que prolongarla, mas la dolencia es incurable. Lleva esta carta al príncipe de Lancaster, ésta al príncipe Enrique, ésta al Conde de Westmoreland y ésta a la señora Ursula, a quien cada semana le vengo prometiendo el matrimonio desde que vi mi primera cana. En marcha, ya sabes dónde encontrarme.
[Sale el PAJE.]
¡La sífilis se lleve a la gota, o la gota a la sífilis! Una u otra me están haciendo una jugada con el dedo gordo del pie. Si cojeo, no importa: la guerra es mi pretexto y hará más razonable mi pensión. El ingenio lo utiliza todo: yo de mis dolencias sacaré provecho.