Enrique IV Partes I y II
Enrique IV Partes I y II Entra el REY, en ropa de noche, con un paje.
REY
Ve a llamar a los condes de Surrey y de Warwick,
mas, antes de que vengan, que lean estas cartas
y las consideren. Date prisa.
Sale [el paje].
¡Cuántos de mis súbditos más pobres
duermen ahora! ¡Ah, sueño, dulce sueño!
Nodriza de la vida, ¿te habré asustado,
que los ojos no quieres ya cerrarme
y sumir en la inconsciencia mis sentidos?
¿Por qué, sueño, reposas en chozas humeantes,
tendido en incómodas yacijas,
arrullado por moscas zumbadoras,
y no en la alcoba perfumada de los grandes
bajo doseles de lujo y opulencia
y con el son de dulces melodías?
Ah, dios insensible, ¿por qué yaces con el pobre
en cama infecta y conviertes el lecho real
en atalaya o campana de rebato?
¿En el palo mayor vertiginoso
le sellas los ojos al grumete y su cerebro
le meces en la cuna del áspero oleaje
y en las arremetidas de los vientos,
que agarran a las fieras olas por la cresta,
retorciendo sus enormes cabezas y colgándolas
