Enrique IV Partes I y II
Enrique IV Partes I y II ¿Quién sabe a quién habría sonreído la fortuna?
Si vuestro padre hubiera sido el vencedor,
no habría salido con bien de Coventry[53]
pues el país entero, con voz unánime,
le odiaba, y todas sus plegarias y su amor
eran para Hereford, a quien idolatraban,
bendecían y honraban más que al rey.
Mas esto me desvía de mi objeto.
Vengo en nombre de nuestro general y príncipe
a saber vuestras quejas y deciros
de su parte que os piensa dar audiencia.
Si se ve que vuestras demandas son justas,
os las concederá, prescindiendo
de cuanto pueda mostraros enemigos.
MOWBRAY
Mas nosotros le hemos obligado a esta oferta,
que nace de la astucia, no del afecto.
WESTMORELAND
Mowbray, juzgarlo así es arrogancia:
su oferta la motiva la clemencia y no el miedo.
Mirad, nuestro ejército está a la vista
y, por mi honor, harto seguro de sí mismo
para admitir la sola idea del miedo.
En nuestras filas hay más nombres que en las vuestras,
nuestros hombres son más diestros con las armas,